Décimas a mi partida.
Ya se acaba esta condena
lo digo porque me acerco
a esa que ha sio' mi cerco,
mi calvario, celda y pena.
Me libera y me encadena
a mis vivos y a mis muertos;
ahora lloro, no les miento
y aunque quiero volar pleno
me devuelvo a mis terrenos
pa' intentar un nuevo acierto.
Vuelve el perro, dice el cuento
vuelve y viene arrepentido
como el pájaro a su nido
después de sentir el viento.
Arrepentida hoy me siento
de haber embobado a todos
y ya no tengo otro modo
de pedirle me disculpe.
Amaré a quien no me escupe
ni entierre mi ego en el lodo.
Y vuelvo después de todo
maldiciendo a la distancia
a gauchos y a su arrogancia
y cualquier tipo de odio.
Me toca subir al podio
y gritar dos, tres verdades:
he visto atrocidades
en este país sin rienda
pero me dieron contienda,
así como amistades.
Maldigo las sociedades
las banderas, las fronteras.
Del otro lado me espera
techo y comodidades.
No más adversidades
al menos por un tiempo.
Me voy pa' buscar mi centro,
lejos de estos buenos aires;
me han recibido grandes,
pero me espera un reencuentro.
Me vuelvo pa'llá pa'entro
con mi amor y mis hermanos
Concepción y sus ciudadanos
son lo que yo tengo dentro.
Del terremoto, epicentro
y de mi calor, la fuente.
Acá se acabó mi suerte
de allá viene mi alegría;
pero hay una gota fría
y la pone mi presidente.
No vengo a ofender la gente
perdónenme, estoy sensible.
Pero ha sido aborrecible
el tiempo que llevo ausente.
Lo digo concientemente
pero prefiero Santiago,
Valparaíso, el gran mago,
a Caminito y La Boca.
Regreso y me dirán loca,
con mi amado y mis amigos.
No comments:
Post a Comment